Landing Page o sitio web: cuál necesitas
· 4 min de lectura
No siempre hace falta un sitio completo. Y a veces una sola página se queda corta. La diferencia está en qué debe hacer el visitante.
Es la pregunta que más aparece al empezar un proyecto, y la respuesta no depende del presupuesto sino del objetivo.
Qué es cada cosa
Una landing page es una sola página con una única acción posible: escribir, reservar, comprar, agendar. Todo lo que contiene empuja hacia ese botón, y no hay menú que distraiga.
Un sitio web es un conjunto de páginas navegables: quiénes somos, servicios, precios, contacto, blog. El visitante explora y decide su propio recorrido.
Cuándo conviene una landing
La landing gana cuando hay una sola cosa que quieres que ocurra.
- Estás validando una idea y quieres saber si alguien la quiere antes de invertir más.
- Vas a pagar publicidad: mandar tráfico pagado a una página con menú es tirar dinero.
- Ofreces un único servicio muy definido.
- Necesitas estar en línea esta semana, no el mes que viene.
Cuándo te quedas corto con una landing
El sitio completo se vuelve necesario cuando el visitante necesita explorar.
- Ofreces varios servicios que se explican y se cotizan distinto.
- Quieres posicionarte en Google: cada término importante necesita su propia página.
- Vendes productos que requieren catálogo, filtros o carrito.
- Publicas contenido con regularidad o tienes clientes que vuelven a consultar información.
La ruta que solemos recomendar
Empezar por una landing bien hecha y crecer desde ahí. Sale a la calle rápido, cuesta menos y enseña algo valioso: qué preguntan los visitantes reales y qué los convence.
Con esa información, el sitio completo se construye sobre datos en vez de suposiciones. Si la base está bien hecha, ampliar no significa empezar de cero.
¿Quieres esto aplicado a tu negocio?
Te devolvemos una propuesta concreta con alcance, plazo y precio en menos de 24 horas.